Diseño desde cero de la identidad digital y la web de Bluma, una marca de perfumería y cuidado personal que apuesta por elegancia, claridad y experiencia sensorial.
Muchos e-commerce de cosmética premium presentan sobrecarga visual que distrae de los productos y flujos de compra poco fluidos. Bluma necesitaba una plataforma digital que reflejara su carácter refinado sin comprometer la usabilidad ni la conversión.
Analicé marcas de cosmética y perfumería premium para identificar patrones de diseño, fortalezas del sector y oportunidades diferenciadoras. El análisis cubrió arquitectura de producto, identidad visual, experiencia de compra y mensajes de valor.
Definí dos perfiles que representan los usuarios más relevantes para Bluma: una usuaria práctica que busca claridad y eficacia, y otra aspiracional que valora la estética y la experiencia premium. Estos perfiles guiaron cada decisión de diseño.
En lugar de un sitemap tradicional, diseñé un User Flow centrado en la acción principal: explorar una colección y comprar un perfume. Con una arquitectura simple, el flujo visualiza exactamente cómo interactúa el usuario con la marca paso a paso.
Antes del diseño visual definí la estructura de las páginas principales en baja fidelidad. Los wireframes permitieron validar la jerarquía, el layout y la lógica de navegación antes de invertir tiempo en lo visual.
Tras validar flujo y wireframes, desarrollé el diseño final aplicando la identidad visual de Bluma: paleta suave, tipografías refinadas y un sistema visual coherente con los valores de la marca — simplicidad, bienestar y sofisticación.